La Universidad de Kentucky se ha proclamado campeona de la NCAA al ganar
por 67 a 59 a Kansas ante más de 70.000 espectadores que llenaban el
Superdome de Nueva Orleans. Anthony Davis ha sido nombrado MOP del
partido.
Es el octavo título para los Wildcats, que se acercan así a los 11 de
UCLA, la universidad más laureada de Estados Unidos. Y es el primer
campeonato para su entrenador, John Calipari, que fue capaz de llegar a
la Final Four con 3 equipos distintos, pero nunca la había ganado. Un
Calipari que entrenará a la República Dominicana. Y un dominicano, Eloy
Vargas, ha alcanzado la gloria con Kentucky. El de Moca es ya campeón
universitario.
Doron Lamb, con 22 puntos, fue el máximo anotador del partido, pero fue
su compañero Anthony Davis el que fue elegido jugador del encuentro por
su impresionante dominio del mismo sin apenas anotar. Davis metió 6
puntos con 1 de 10 en el tiro, pero causó terror en el ataque rival. Sus
números: 6 puntos, 16 rebotes, 6 tapones, 5 asistencias y 3 robos. Un
crack.
Bellísima final universitaria en un marco incomparable, un Superdome al
que acudieron 70.913 espectadores y que vibró de forma increíble,
acabando el partido en fiesta azul de los aficionados de la universidad
radicada en Lexington.
Kentucky apabulló a Kansas en una impresionante primera parte (41-27) en
la que llegó a acumular 18 puntos de ventaja y mantuvo su dominio hasta
casi el final del partido, pero en los 5 minutos finales Kansas volvió a
ofrecer uno de sus finales apoteósicos y estuvo a punto de provocar una
monumental sorpresa. Llegó a acercarse a 5 puntos. Era de justicia, sin
embargo, que Kentucky triunfara. Porque lo mereció más.
El partido comenzó con una canasta de Taylor, un tapón de Withey sobre
Terrence Jones y un posterior airball de éste. Acto seguido,
Kidd-Gilchrist caía por el suelo tras sufrir una dura falta. Parecía que
Kansas se iba a comer el mundo, pero fue un espejismo. Kentucky puso la
directa y a partir de una defensa extraordinaria, con una capacidad de
intimidación bajo aros sin igual, se marchó rápido en el marcador.
Lamb, un gran Kidd-Gilchrist y Teague ponían la ofensiva y Anthony Davis
completaba una primera parte brutal tras irse al descanso sin anotar: 0
puntos y dominio completo del partido desde su fabulosa labor general.
Un jugador impagable.
Los Wildcats llegaron a dominar por 18 puntos (41-23), pero una canasta
sobre la bocina de Taylor dejó el resultado en un aún cómodo 41-27. Para
entonces, Kentucky había anotado el 53,3% de sus tiros y Kansas sólo el
33,3, el rebote era de los de Calipari y Robinson estaba bajo control,
aunque presentaba buenos números. Lamb, Kidd-Gilchrist y Teague
alcanzaron el ecuador con 32 puntos y 12 de 19 en el tiro. Absoluta
demostración de fuerza de Kentucky en la primera parte.
La segunda, sin embargo, fue otro cantar. Ganó el parcial Kansas 26-32
tras dejar a Kentucky en un 7 de 26 en el tiro de campo, nada que ver
con el 16 de 30 de la primera parte.
Aún así, el partido siguió en la segunda mitad claramente decantado del
lado de Kentucky. Los de Lexington tardaron 3 minutos y 15 segundos en
meter sus primeros puntos en la segunda mitad, pero sobrevivieron a base
de defensa. Terrence Jones hizo sus mejores minutos, Anthony Davis
metió su primer punto a 15:30 del final (su primera canasta en juego no
llegó hasta que restaban 5:12) y Thomas Robinson, que iba a más, situó a
su equipo a una decena de puntos (46-36).
Sin embargo, en ese momento, Doron Lamb, ejemplar toda la noche, hizo
una herida abierta a Kansas con 2 triples consecutivos para poner un
claro 54-38 a 10 minutos exactos del final.
El partido siguió en manos de Wildcats hasta que a 5 minutos del final
llegó el empuje tremendo de Kansas, fiel a su trayectoria de partidos
anteriores. Taylor, Robinson y Elijah Johnson apuraron, y mucho, a los
que habrían de ser campeones. Un triple y un 2+1 consecutivo de Taylor,
que no había metido un solo triple en todo el Torneo de la NCAA,
pusieron el 59-50 y la cosa siguió cerrándose hasta alcanzar un 62-57 a
1:37 del final.
Fue ahí cuando Kentucky volvió a tirar de defensa para ganar un partido
que se había complicado y que más se podía haber complicado si los de
Calipari hubieran perdido un balón que estuvieron a punto de perder con
62-57 en el marcador. Ya en la recta final, Anthony Davis hizo la jugada
defensiva definitiva al provocar con su tremenda intimidación unos
pasos de Elijah Johnson. La fiesta estaba montada. La marea azul
enloquecía.
Los Wildcats se proclamaban campeones tras completar una trayectoria con
38 victorias en 40 partidos, Doron Lamb era el máximo encestador con 22
puntos, Anthony Davis el MOP con 6 tantos, 16 rebotes, 6 tapones, 5
asistencias y 3 robos, Marquis Teague metía 14 puntos y Eloy Vargas
jugaba apenas lo suficiente para cometer una falta y sonreír de
felicidad.
En Kansas, 19 puntos de Tyshawn Tylor, que hizo un gran final, 18 puntos
y 17 rebotes de un Thomas Robinson que fue de menos a más, 13 de Elijah
Johnson y 7 rebotes y 4 tapones de Withey, que estuvo mejor en la
primera que en la segunda parte.


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